Documento de Trabajo Catequesis Familiar en Argentina 2

1.      CRITERIOS BÁSICOS QUE DEBEN REGIR LA CF

 

Preguntas para trabajar los criterios:

·         ¿Agregarían otros criterios? ¿Cuáles?

·         ¿Quitarían alguno de los propuestos? ¿Cuál? ¿Por qué?

 

  1. Premisa fundamental:

 

  • Ante el proceso de descristianización que estamos viviendo, cuyas consecuencias repercuten en el ámbito familiar, reconocemos que la CF tiene un potencial evangelizador muy grande y ayuda a tomar conciencia de que Dios está presente y actúa en el seno de las familias. Si se la aplica bien, termina renovando la vida de nuestras comunidades y de las familias que participan[1]. Estamos convencidos que debe ser promovida en todo el país[2].

 

Preguntas para la premisa fundamental:

  • ¿Estamos de acuerdo con esta premisa fundamental? ¿Por qué?
  • ¿Qué le agregaríamos o quitaríamos?
  • ¿Cómo instrumentarla?

 

  1. Criterios catequísticos:

 

·         La Iglesia ha sido enviada a evangelizar el mundo entero, sin exclusiones[3]. En un mundo secularizado, la CF se inscribe en el marco de la evangelización y de la acción misionera[4]. Por eso, debe salir a buscar, a convocar a los padres para que asuman su misión de primeros catequistas de sus hijos. Por esto mismo, y teniendo un corazón misericordioso como el de Cristo, habrá que tener las puertas abiertas para que toda familia puede integrarse en ella, cualquiera sea su situación y realidad de vida[5].

 

·         Generalmente las familias que se acercan sólo tienen un propósito sacramental: que el hijo reciba la Primera Comunión y/o la Confirmación. A menudo están motivados por un cristianismo sociológico. Pero la CF los convoca y quiere iniciarlos en un itinerario de fe. Esta dicotomía inicial sólo puede revertirse a través de un proceso concebido como verdadera catequesis catecumenal de adultos:

 

+ Un itinerario de indagación y diálogo fraterno para explicitar sus búsquedas religiosas. Muchas veces, detrás de un aparente pedido sólo sacramental se esconde una auténtica búsqueda religiosa, que está en la misma naturaleza humana y que es necesario explicitar. Para esto hay que acoger con caridad auténtica y saber escuchar los profundos y vitales interrogantes de los interlocutores.

 

      + Un camino de respuestas vitales, de redescubrimiento de la fe y la esperanza por parte de los adultos como auténticos protagonistas[6]. Sus situaciones, angustias, esperanzas y aspiraciones han de ser interpretadas seriamente a la luz de las experiencias del pueblo de Israel, de Cristo y de la comunidad eclesial[7]. Para esto, hay  que procurar amarlos, como Cristo los ama.

 

      + Un espacio superador, que no se reduce a la transmisión de un discurso doctrinario y genérico sino que, teniendo en cuenta la situación concreta de cada persona y de la familia, se esfuerza en suscitar y favorecer la opción personal de fe. Ésta no se impone; se propone y transmite a través de una verdadera experiencia personal, realizada en el seno de una comunidad. Como los padres llegan a la CF desde situaciones diversas, habrá que recorrer con ellos itinerarios diferenciados con una auténtica pedagogía de acompañamiento.

 

·         La CF es catequesis de adultos[8], "forma principal de la catequesis[9]". Hoy más que nunca es necesaria una iniciación o reiniciación de los adultos en la vida cristiana y la CF es un medio providencial, adecuado y una oportunidad única para hacerlo, ya que por cada chico de CF, normalmente dos adultos son evangelizados y catequizados.

 

·         Por eso, al poner en práctica la CF, es necesario instalar un proceso evangelizador integral, que respete sus momentos más importantes: el misionero del primer anuncio (kerigma), el catecumenal (iniciación cristiana y litúrgica), el pastoral (discipulado, integración en la comunidad cristiana) y el del servicio (caridad, compromiso en la transformación del mundo y la construcción del Reino)[10].

 

·         La CF, en ningún momento, debe dejar de tener presente a los niños. Ellos son los primeros beneficiados si sus familias desarrollan su potencial evangelizador y los acompañan en su proceso catequístico en plena comunión con los catequistas. Cuando esto no ocurre total o parcialmente, los catequistas deberán completar con otros medios su catequización, buscando siempre el diálogo con los padres y/o con las personas que tiene el niño a su cargo.

 

·         La CF no tiene como finalidad que los niños "tomen la Primera Comunión" o "reciban la Confirmación", sino que estos sacramentos deben integrarse con toda su virtualidad en un proceso de Iniciación Cristiana[11] abierta a todas las esferas de la vida humana y cristiana. De otro modo, después de celebrar los sacramentos de iniciación no sabremos cómo integrar las familias con sus hijos en la comunidad y en su liturgia dominical, por carecer de un proyecto pastoral adecuado.

 

·        Es necesario asumir la crisis familiar, las nuevas situaciones familiares y la disolución de los vínculos sociales. Por esto, habrá que hacer una CF que brinde elementos superadores, favorezca el diálogo entre los miembros de una misma familia, integre las familias entre ellas y recree los modos de organización social, vinculándolas a una comunidad abierta y dispuesta a trabajar en conjunto.

 

·         La experiencia demuestra que los efectos positivos de la CF son proporcionales al convencimiento, entusiasmo y preparación de sus agentes, incluyéndolos a todos (Obispo, sacerdotes, catequistas, etc.).

 

·         Hay que suscitar vocaciones catequísticas y tener en cuenta que "cualquier actividad pastoral que no cuente para su realización con personas verdaderamente formadas y preparadas, pone en peligro su calidad[12]". Es fundamental que su capacitación, abarque tres aspectos: el SER (madurar como persona, creyente y apóstol), el SABER (conocimiento del mensaje, del destinatario al que se dirige y del contexto social) y el SABER HACER (para que pueda ser educador del hombre y de su vida)[13].

 

·         Los catequistas de base necesitan al menos una capacitación elemental que los habilite[14]. Los seminarios catequísticos y otros centros de formación deberían insistir mucho en la metodología de la catequesis de adultos y familiar. Los catequistas necesitan que se los acompañe, anime y ayude en su vida espiritual, que los valore y aprecie la comunidad toda y sientan el apoyo constante del pastor que está al frente de la comunidad. También es fundamental la aceptación de la CF en la Diócesis, por parte del Obispo y de la mayoría de los sacerdotes, para que pueda vivirse este proceso en un clima de verdadera comunión y participación.

 

·         Si creemos en la eficacia de la gracia, debemos dar prioridad a la espiritualidad del catequista, siendo conscientes que "las técnicas de evangelización son buenas, pero ni las más perfeccionadas podrían reemplazar la acción discreta del Espíritu. La preparación más refinada del evangelizador no consigue absolutamente nada sin Él. Sin Él, los esquemas más elaborados sobre bases sociológicas y sicológicas se revelan pronto desprovistos de todo valor[15]".

 

Preguntas para los criterios catequísticos:

·         ¿Cuáles de estos criterios nos parecen más importantes?

·         ¿Tenemos alguna experiencia que los ilumine?

·         ¿Cómo insertar la CF en el proceso de la Iniciación Cristiana?

·         ¿Cómo influye en su acción el que el catequista tenga profunda intimidad con Cristo?

 


[1] NMA 97a.

[2] JEP 94.

[3] EN 14, RM 33, DGC 58.

[4] Ver NMA 1 y 90-92.

[5] FC 77.

[6] En el 2º Encuentro Nacional de CF, los padres presentes destacaron y agradecieron que la CF les brindara un espacio para compartir interrogantes existenciales y temas profundos. Esto no se les ofrecía en otros ambientes, produciendo un vacío en sus vidas que la CF venía a llenar.

[7] Med. 8, 6.

[8] QCF, p. 10.

[9] CT 43.

[10] Ver DCG 84.

[11] CT 21.

[12] DCG 234.

[13] DCG 238.

[14] Se ha podido constatar que preparar juntos los temas de cada encuentro ha capacitado a muchos catequistas, les ha fortalecido la fe y los ayudó a profundizar el diálogo. Sin embargo, es necesario buscar caminos para mejorar y profundizar su formación.

[15] EN 75.

[16] DCG 255.

[17] Ver, por ejemplo, Dt 4, 9-10; 6, 4-9; 6, 20-21; Ex 12, 24-27; 13, 8-10; 13, 14, etc.

[18] Ver GE 3, EN 71, CT 68, RH 19, etc.

[19] QCF p. 22.

[20] EN 71.

[21] EN 29.

[22] DCG 148.

[23] Ver QCF p. 22.

[24] DCG 255.

[25] Ver LG, GS, ES y DP.

[26] DCG 254.

[27] DCG 220

[28] OA 10-12.

[29] Ver CFL 26 y 29.

[30] Ver CT 67 y CFL 26.

[31] CT 24.

[32] FC 39 y 51-53.

[33] FC 65.

[34] CT 5 y también DCG 80-81, RH 13.

[35] DCG 60-62, RH 10.

[36] DCG 84.

[37] RH 14.

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s