Querido Gino … ahora más cerquita de Dios y de sus pobres

 

Falleció el Pbro. Gino Gardenal
     

En la mañana del miércoles 30 de septiembre de 2009, falleció de un ataque cardíaco, en la casa parroquial de San Juan Bautista de Florencio Varela, el Padre Gino Gardenal, a los 61 años de edad. Sus restos son velados en la Capilla de la Casa “Cura Brochero” (Pergamino y Trenque Lauquen, Barrio El Rocío, Bosques, Florencio Varela). El sepelio se efectuará el jueves 1° de octubre, previa Misa de cuerpo presente a las 14:30 horas.

El Padre Gino nació en Cognellano, Treviso (Italia) el 27 de febrero de 1948. Llegado a Argentina con su familia siendo niño se radicó en la zona de Quilmes Oeste, donde transcurrieron los años de su niñez y juventud. Era el segundo de tres hermanos (Carlos y Bruno). Ligado a la Comunidad Parroquial de Nuestra Señora de Lourdes fue madurando su vocación al sacerdocio mientras trabajaba como obrero en la zona.

 
 

Ingresado como seminarista de Avellaneda al Seminario “San José” de la Arquidiócesis de La Plata en 1969, cursó sus estudios de Filosofía y Teología. En 1972 comenzó a realizar tareas pastorales de fin de semana en la Parroquia Nuestra Señora de Luján de Zeballos (Florencio Varela), con especial dedicación a los barrios situados a lo largo de la Ruta 36 (ex Ruta 2): Bosques, Ricardo Rojas, El Rocío, Rotonda, Carolina y Barrio Parque, Villa Hudson, entre otros.

Fue ordenado diácono por Mons. Antonio Quarracino en la citada Parroquia de Zeballos el 8 de mayo de 1976. Creada la nueva Diócesis de Quilmes en 1976, a partir del 19 de septiembre pasó a formar parte de la misma, siendo ordenado presbítero por Mons. Jorge Novak, en la Catedral de Quilmes, el 8 de mayo de 1977. Inmediatamente después fue designado “Vicario Local” de la Vicaría “Nuestra Señora del Milagro” de Bosques. Al ser elevada dicha Vicaría a la condición de Parroquia, el 8 de septiembre de 1978 pasó a desempeñarse como primer párroco.

Desde dicha sede parroquial concretó la presencia de la Iglesia en numerosos barrios con la fundación de varias capillas, algunas de las cuales luego dieron origen a la creación de nuevas parroquias: San Rosa de Lima, Inmaculado Corazón de María, San Francisco de Asís, Nuestra Señora del Valle.

Su obra más destacada es la concreción -en terrenos que obtuvo para tal fin hacia fines de los años 70-  de la Casa de Encuentros de Evangelización “Cura Brochero”, lugar verdaderamente providencial para la Diócesis de Quilmes por tantas actividades como las que allí se realizan. En ese lugar, hoy son velados sus restos.

El Padre Gino tuvo diversas tareas pastorales: párroco, formador del Seminario, consejero en los distintos Consejos de la Diócesis de Quilmes (Presbiteral, Pastoral, de Consultores). Cabe recordar su devoción a la Virgen de Luján ( ordenado diácono y sacerdote un 8 de mayo, de 1976 y 1977 respectivamente), su iniciativa de la “Misión bajo carpa”, de la que fue promotor y animador durante años, a partir de 1991.

Sus últimos nombramientos fueron de Decano de Florencio Varela desde marzo de 2007 (renovado el 19 del corriente mes) y desde el 11 de mayo de 2008 Administrador Parroquial de San Juan Bautista, parroquia en cuya casa entregó su alma al Señor.

Sus restos descanan en la Casa "Cura Brochero".

 

Palabras de despedida en ocasión de su sepelio en la Casa Cura Brochero, el Jueves 1° de octubre de 2009, en la Misa de las 14:30 hs.

     

“El buen pastor da la vida por sus ovejas” [Juan 10,11]

     

Conocí al Padre Gino el día que cumplía 20 años de edad. Fue el 27 de febrero de 1968 en el Monasterio Benedictino de Los Toldos, Provincia de Buenos Aires.
Yo era seminarista de la Diócesis de Avellaneda y estaba con mis compañeros de curso del último año del Seminario de Villa Devoto haciendo un retiro espiritual, ya que varios de ellos se ordenarían de diáconos pocos días después.
Él estaba en el discernimiento de una posible vocación sacerdotal y el prior del monasterio, el Padre Pedro Eugenio Alurralde, me lo presentó como “un muchacho de Quilmes que estaba pensando en su ingreso al seminario.”
Nos predicaba el retiro el entonces Obispo de 9 de Julio, Monseñor Antonio Quarracino. Ni Gino ni yo nos imaginábamos que pocos meses después él sería nuestro Obispo de Avellaneda y que con el tiempo nos iba a ordenar: a mi de diácono en 1969 y presbítero en 1970 y a él de diácono, en 1976, pocas semanas antes que se creara la Diócesis de Quilmes.
El Padre Gino había nacido en Codogne [Conegliano], provincia de Treviso [Italia] el 27 de febrero de 1948. En setiembre del año 1952 llega a Argentina con sus padres, Emilio y María. Era el segundo [entre Carlos y Bruno] de tres hermanos. Su familia se radicó en la zona de Quilmes Oeste, donde transcurrieron los años de su niñez y juventud. Ligado a la Comunidad Parroquial de Nuestra Señora de Lourdes -donde a través de la Acción Católica tejió amistades eclesiales que llegan a nuestros días- fue madurando su vocación al sacerdocio mientras trabajaba como obrero en la zona.
Ingresado como seminarista de Avellaneda al Seminario “San José” de la Arquidiócesis de La Plata en 1969, comenzó allí sus estudios de Filosofía y Teología. Al año siguiente, el 11 de abril de 1970, estuvo en mi ordenación sacerdotal en San Juan Bautista de Fcio. Varela.
En 1971, al hacerme cargo de la Parroquia Nuestra Señora de Luján de Zeballos, me manifestó deseos de venir a realizar tareas pastorales de fin de semana, lo que se concretó al año siguiente. El 29 de abril de 1972 estuvieron él, y otros dos seminaristas [José y Roque], en la reunión inaugural dela Comisión pro Capilla de Bosques. En el acta le abreviaron -tal vez proféticamente- el apellido: le pusieron “Gino Gardel”. ¡Quien se iba a imaginar que con el paso de los años él iba a ser “un Gardel” de la evangelización entre nosotros…!
En marzo de 1974, con la aprobación del Obispo de Avellaneda, Mons. Quarracino, y el acompañamiento mensual de su Vicario, Mons. Rubén Di Monte, comenzaron Gino y José una experiencia formativa viviendo en la Parroquia de Zeballos. Cada mañana tomaban el tren a La Plata para ir a clases al Seminario Mayor de esa ciudad. Y los fines de semana atendían pastoralmente la zona de Bosques Centro y sus barrios cercanos, hasta la concreción allí de una Capilla provisoria, de madera: Nuestra Señora del Milagro.
Ordenado diácono por Mons. Antonio Quarracino en la citada Parroquia de Zeballos el 8 de mayo de 1976, Gino comenzó a atender a otros barrios, situados a lo largo de la Ruta 36 [ex Ruta 2]: Bosques Norte, Ricardo Rojas, El Rocío, Las Margaritas, La Rotonda, Carolina, Barrio Parque, Villa Hudson…
Creada la nueva Diócesis de Quilmes en 1976, a partir del 19 de setiembre pasó a formar parte de la misma, siendo ordenado presbítero por Mons. Jorge Novak, en la Catedral de Quilmes, el 8 de mayo de 1977. Pocos días después fue designado “Vicario Local” de la Vicaría “Nuestra Señora del Milagro” de Bosques. Al ser elevada dicha Vicaría a la condición de Parroquia el 8 de setiembre de 1978, pasó a desempeñarse como primer párroco de la misma, aunque conservaba a la Parroquia de Luján como lugar de residencia, hasta tanto dispuso, años después, de una casa parroquial en Bosques.
Desde dicha sede parroquial concretó la presencia de la Iglesia en numerosos barrios con la fundación de varias capillas, algunas de las cuales luego dieron origen a la creación de nuevas parroquias: San Rosa de Lima, Inmaculado Corazón de María, San Francisco de Asís, Nuestra Señora del Valle. Fue allí también donde concretó los primeros comedores populares, cuando al inicio de los años 80 la desocupación comenzó a golpear a las familias de la zona.
Su obra más destacada es la concreción de la Casa de Encuentros de Evangelización “Cura Brochero”, en terrenos que obtuvo para tal fin hacia fines de los años 70, primero para el templo de la Capilla Santa Rosa de Lima y -a principios de los 80- para esta Casa, lugar verdaderamente providencial para la Diócesis de Quilmes por tantas actividades como las que aquí se realizan, como todos nosotros muy bien conocemos y valoramos, porque esto ya es historia reciente y de la cual muchos de ustedes participan activamente. Baste señalar lo que son cada verano, desde hace años, los Campamentos “Brocherito”.
Largo sería detallar todos los servicios prestados por el Padre Gino en distintos destinos y tareas pastorales: párroco, formador del Seminario, consejero en los Consejos Presbiteral y Pastoral de la Diócesis de Quilmes. Cabe recordar su devoción a la Virgen de Luján (quiso ser ordenado en su día, el 8 de mayo, de diácono en 1976 y de presbítero en 1977) y la iniciativa -de la que fue promotor y animador durante años, a partir de 1991- de la “Misión bajo carpa” por los distintos barrios de la Diócesis de Quilmes, de la Capital Federal y de otras diócesis del Gran Buenos Aires. Tuvo siempre bien definida su opción preferencial por los pobres y su aprecio y valoración de la religiosidad popular.
Sus últimos nombramientos por parte del Obispo de Quilmes, Monseñor Luis Stöckler, fueron: Decano de Florencio Varela desde marzo de 2007 [renovado el 19 de setiembre último] y desde el 11 de mayo de 2008 Administrador Parroquial de San Juan Bautista, la parroquia matriz de Florencio Varela, en cuya casa entregó su alma al Señor en el día de ayer.
¡Querido hermano, y mucho más que un hermano, Gino: fuiste y seguirás siendo el Buen Pastor que da la vida por sus ovejas! ¡Descansa en paz en esta tu Casa!

Quilmes, 01 de octubre de 2009.

Pbro. Armando Ireneo Dessy
Canciller del Obispado de Quilmes
 
 
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